atrapada entre auto-limitaciones e inconstancias,
perdí el nervio que encendía la mirada
y desquiciada en el aire a escasos metros del suelo me quedé,
paralizada por el miedo a lo desconocido y el conocimiento de nada
vestida de silencio busqué la dosis de autodestrucción de cada instante
mientras tardes se volvían noches breves y las horas, semanas
y es que lapsos de irrelevancias e incoherencias contaminan el aire que respiro,
y yo, por si no fuere suficiente, desafío imaginariamente el rumbo que perfilo con procrastinaciones insensatas
-miincanta il soppo-
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
+17:41.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario